Un relajante paseo de montaña cerca de Vielha por la Bassa d’Oles y el Bòsc de Varicauba

Cerca de Vielha y a 1.600 metros de altitud hay un lugar ideal para paseos en familia rodeados de naturaleza y bellos paisajes de montaña. Se trata de la Bassa d’Oles y el Bòsc de Varicauba. No puedes irte del Valle de Arán sin hacerles una visita.

 

El Bosque Encantado de Carlac, quizás la ruta senderista más bonita del Valle de Arán

En el extremo más al norte de Catalunya existe un pequeño pueblo, Bausen, donde conviven una bonita pero triste historia de amor y un hayedo de árboles centenarios con formas de lo más sugerentes, el Bosque Encantado de Carlac.

 

Un tesoro escondido, el Salt del Roure en la riera de Joanetes

A los pies del Puigsacalm y rodeado de exuberante vegetación existe un lugar de esos que te dejan con la boca abierta porque por más fotos que has visto no te lo esperas así. Es el Salt del Roure en la riera de Joanetes.

 

Del Bòsc de Conangles al Saut de Molières, en la antesala del Valle de Arán

Antes de entrar en Val d’Aran por el túnel de Vielha hay uno de los bosques de hayas y abetos más importantes de la Península Ibérica, el Bòsc de Conangles. Desde allí parte un bello recorrido hacia el Saut de Molières remontando el Noguera-Ribagorzana.

 

La Artiga de Lin y los Uelhs deth Joèu, las dos maravillas del Valle de Arán

Si quieres disfrutar de una estupenda jornada de senderismo en el Valle de Arán y regresar a casa con unas fotos preciosas, tienes que subir a la Artiga de Lin y ver los Uelhs deht Joèu.

 

La Fageda de les Roques Encantades, un bosque para dejar volar la imaginación

Escondite de brujas, hadas y bandoleros, el bosque de las Roques Encantades en Sant Feliu de Pallerols hará las delicias de los niños. Una sencilla y divertida excursión para realizar en cualquier época del año.

 

El rincón más desconocido del Valle de Arán: la Val de Toran

Con un pasado minero desde finales del siglo XIX a principios del XX, abandonado en la Guerra Civil y repoblándose desde los años 80, sus montañas y bosques constituyen el hábitat preferido del oso pardo. Estoy hablando de la Val de Toran, el rincón más desconocido y agreste de la Vall d’Aran.