La cabecera del río Brugent entre Capafonts y la Cova de les Gralles

En el corazón de las Montañas de Prades se encuentra la cabecera del río Brugent, un río corto pero muy cargado de energía que se ha ido aprovechando desde tiempos remotos.

 

Gorges i Pèlags de Foix, un recorrido intenso y sorprendente por el alto Penedès

En la cabecera del río Foix y rodeado por un tupido bosque de ribera, hay un lugar que el agua ha ido excavando en la roca y que constituye uno de los rincones más agrestes del Penedès, los Pèlags de Foix.

 

Coaner, un pueblo milenario escondido en los bosques del Bages

Un viejo dicho catalán dice “La Mare de Déu de Coaner, que tothom l’anomena i ningú sap on és”. Y es que el viejo pueblo de Coaner estará bien escondido… hasta que leas este reportaje.

 

Sant Joan les Fonts, entre fuentes de agua y coladas de basalto

Sant Joan les Fonts es uno de los lugares más ricos de la Garrotxa, no en términos económicos sino geológicos, históricos y patrimoniales. En esta ruta vamos a poder conocer un poco de cada cosa.

 

Un tesoro escondido, el Salt del Roure en la riera de Joanetes

A los pies del Puigsacalm y rodeado de exuberante vegetación existe un lugar de esos que te dejan con la boca abierta porque por más fotos que has visto no te lo esperas así. Es el Salt del Roure en la riera de Joanetes.

 

Del Bòsc de Conangles al Saut de Molières, en la antesala del Valle de Arán

Antes de entrar en Val d’Aran por el túnel de Vielha hay uno de los bosques de hayas y abetos más importantes de la Península Ibérica, el Bòsc de Conangles. Desde allí parte un bello recorrido hacia el Saut de Molières remontando el Noguera-Ribagorzana.

 

La Artiga de Lin y los Uelhs deth Joèu, las dos maravillas del Valle de Arán

Si quieres disfrutar de una estupenda jornada de senderismo en el Valle de Arán y regresar a casa con unas fotos preciosas, tienes que subir a la Artiga de Lin y ver los Uelhs deht Joèu.

 

El rincón más desconocido del Valle de Arán: la Val de Toran

Con un pasado minero desde finales del siglo XIX a principios del XX, abandonado en la Guerra Civil y repoblándose desde los años 80, sus montañas y bosques constituyen el hábitat preferido del oso pardo. Estoy hablando de la Val de Toran, el rincón más desconocido y agreste de la Vall d’Aran.