Tapis y la Riera dels Horts, por los alcornocales del Empordà
En un rincón del Alt Empordà casi tocando Francia hay un pueblecito de apenas 30 habitantes rodeado de alcornoques. No es una maravilla fotográfica, pero vale la pena explorar su entorno.
En un rincón del Alt Empordà casi tocando Francia hay un pueblecito de apenas 30 habitantes rodeado de alcornoques. No es una maravilla fotográfica, pero vale la pena explorar su entorno.
En un hueco en la roca al pie de un acantilado, en el Parc Natural de Sant Llorenç de Munt i l’Obac, se encuentra incrustada una masía milenaria, el Puig de la Balma. Es una de las excursiones más típicas en Mura.
Construídos a finales del siglo XIX y principios del XX para abastecer de agua una colonia agrícola, la naturaleza ha integrado los Estanys de Graugés en el paisaje, y vale la pena hacerles una visita.
No todo son playas y calas en el Alt Empordá. También hay un territorio de montaña, ríos y cascadas con agua fresca, y pozas aptas para el baño como las Gorgues de l’Arnera.
En invierno no hace falta ir hasta el Pirineo para caminar por la nieve. El macizo del Montseny, en el centro de Catalunya, tiene cotas suficiente altas para recibir alguna nevada, y está a tiro de piedra de las principales capitales catalanas. Hoy volvemos a visitar el pantano de Santa Fe, pero esta vez con un aspecto totalmente diferente, con el Montseny nevado.
Frente al pantano de Sau se levantan majestuosos los Riscos de Tavertet, por los que hace 4 siglos se escondían y cometían sus fechorías los bandoleros de Serrallonga, también llamado el Robin Hood catalán. Desde allí tenían una amplia visión del territorio. ¿Quieres disfrutrar de sus vistas?
No muy lejos de Barcelona hay un lugar donde encontrarás frondosos bosques, espectaculares saltos de agua, paisajes inmensos y piedras con mucha historia, y además uno de los pueblos más bonitos de Barcelona. ¿Quieres conocerlo?