Al Pla de la Calma desde el Turó de Tagamanent

Tiempo de lectura estimado: 12 minutos

La sierra del Montseny está formada por tres conjuntos montañosos: por un lado el Turó de l’Home y las Agudes, por otro el Matagalls, y finalmente por el Pla de la Calma, una extensa meseta que constituye uno de los contrafuertes del macizo. Su altitud y su amplia extensión convierten al Pla de la Calma en un estupendo mirador. De hecho lo atraviesa el sendero de gran recorrido GR-5, también llamado “Sendero de los miradores“.

Por otro lado, el Turó de Tagamanent es una montaña vecina de 1.056 metros de altitud en cuya cima estaba el castillo medieval de Tagamanent del que apenas quedan vestigios de un par de muros, y donde actualmente se encuentra la iglesia románica de Santa Maria de Tagamanent, del siglo XII.

CÓMO LLEGAR        EL TIEMPO

En este circuito que rescato de mi archivo y que supuso el estreno de mi cámara actual, la Sony Alpha A-580 (tendrás que perdonar el mal uso que hice por aquel entonces de los parámetros de la cámara), vamos a visitar estos dos lugares en un itinerario casi lineal de unos 6,5km en total, con no mucho desnivel y apto para ir con niños. Podemos comer un bocadillo por el camino o bien reservar mesa en el restaurante El Bellver, al lado mismo del Turó de Tagamanent. Particularmente no lo he probado, así que no puedo afirmar si es bueno o malo, pero por la pinta que tiene todo debe ser bueno.

Aquí tienes una recreación 3D del circuito para que te hagas una mejor idea del recorrido y del terreno por el que discurre. Pulsa en la pausa si empieza a reproducirse antes de que acabe de cargarse el fondo. Durante la reproducción puedes cambiar el punto de vista moviendo el ratón con el botón izquierdo pulsado, y también acercar y alejar con la rueda del botón. Pulsa en la tortuga o en la liebre para cambiar la velocidad de reproducción.

El itinerario lo empezamos en el aparcamiento de La Calma. Para llegar no hay que programar el destino del navegador GPS en este aparcamiento, sino en el pueblo de Tagamanent (los GPS o Google Maps nos harán ir por sitios que no se puede). Una vez hemos llegado al pueblo tenemos que seguir las indicaciones hacia el Turó de Tagamanent o a La Calma Parc Etnològic de Tagamanent. Subiremos por 7 km de pista forestal asfaltada hasta llegar a la Masia del Bellver, a la izquierda de la cual está señalizado el aparcamiento.

Una vez fuera del coche podemos acercarnos a la terraza de la masía del Bellver para ver el Turó de Tagamanent, que queda en frente, pero tampoco es necesario hacerlo ahora porque la visitaremos en un rato, sólo es para hacernos una idea de a dónde vamos a subir en esta primera etapa del itinerario.

El Turó de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5, 1/640″, 70mm, ISO 100

Desde el aparcamiento retrocedemos por la pista forestal por la que hemos venido. A los 700 metros llegamos al Collet de Sant Martí, donde a la derecha hay una pequeña explanada para aparcar (nosotros vamos a pie, no nos tenemos que preocupar por aparcar), un panel con un mapa de la zona y un par de senderos señalizados. A la izquierda hay un campo cercado con una alambrada de varas.

Alambrada de cañas en el Collet de Sant Martí

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/320″, 50mm, ISO 100

Tomamos el camino que sube al Turó de Tagamanent, a la izquierda del panel (el de la derecha es el GR-5). A los pocos metros de ascensión pasamos junto a las ruinas de Sant Martí, a nuestra derecha. Hacia la izquierda tenemos una vista del sur hacia la Sierra de Marina, donde destaca el Turó Rodó de Òrrius (530m) con sus antenas en la cima.

Sierra Litoral

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/2000″, 200mm, ISO 100

Esa línea horizontal que divide el fondo en dos zonas de diferente tonalidad es justamente el horizonte. La parte más clara corresponde al mar Mediterráneo, y la más oscura al cielo. La zona intermedia poco definida puede que sean brumas matinales de invierno que cubren el mar.

Como estreno cámara, por el camino me entretengo con cualquier cosa.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 100

Atrás quedan ya las ruinas de Sant Martí. Al fondo Ca l’Agustí.

Ruinas de Sant Martí

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/250″, 70mm, ISO 100

A medida que vamos subiendo vamos viendo más cosas. La Sierra de Collserola ya empieza a mostrar su “skyline“, con la inconfundible silueta del templo del Sagrat Cor del Tibidabo y al lado de la torre de comunicaciones. Aquí la línea horizontal separa la zona de brumas, no el cielo del mar.

Collserola

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/2000″, 200mm, ISO 100

Aquí una vista menos ampliada del valle del Congost, y en borde derecho asoman los riscos de la zona de Sant Miquel del Fai.

Valle del Congost

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/800″, 28mm, ISO 100

El sendero va ganando altura progresivamente, y tras una sucesión de giros llegamos a la cima del Turó de Tagamanent. Así se ve El Bellver desde aquí, con el Turó de l’Home detrás, el techo del Montseny (1.706m), cubierto parcialmente de nieve (el itinerario lo hice en un mes de febrero).

El Bellver y el Turó de l'Home

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/400″, 135mm, ISO 100

Un poco más a la izquierda el Matagalls (1.697m) también cubierto de nieve.

El Matagalls

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/400″, 80mm, ISO 100

Hacia el norte se puede ver el Pirineo, bien nevado. Aquí lo desenfoqué adrede para destacar la textura de un fragmento de muro del castillo de Tagamanent.

Muro del castillo de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/1000″, 120mm, ISO 100

La puerta de la iglesia de Santa Maria estaba cerrada, pero pude sacar esta foto del interior metiendo el objetivo a través de la verja y subiendo el ISO a 6400 para dar más luz al sensor.

Interior de Santa Maria de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/160″, 18mm, ISO 6400

Vista de parte de un muro del castillo desde la fachada de Santa Maria de Tagamanent. Al fondo el pueblo de Centelles.

Centelles desde el Turó de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/800″, 100mm, ISO 100

Las vistas desde el Turó de Tagamanent son magníficas a pesar de las brumas invernales, que realmente ayudan a contrastar la sucesión de sierras que alcanza la vista. En la siguiente foto los Riscos de Bertí (Cingles de Bertí), detrás la sierra de Sant Llorenç del Munt, con La Mola destacando en la cumbre, y detrás de ésta el inconfundible perfil de Montserrat.

Cingles de Bertí, Sant Llorenç de Munt y Montserrat desde el Turó de Tagamanent.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/1000″, 100mm, ISO 100

Aquí la fachada de Santa Maria de Tagamanent en un intento con el modo panorámico de la cámara. Había que probar las cosas nuevas.

Santa Maria de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/10, 1/200″, 18mm, ISO 100, Modo Panorama

Esto parece un añadido a la estructura principal de la iglesia.

Detalle de Santa Maria de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/1600″, 30mm, ISO 100

Y ahora una vista general de la iglesia desde uno de los restos del castillo.

Santa María de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/1000″, 18mm, ISO 100

Por último otra mirada hacia el norte, hacia las cumbres nevadas del Pirineo. Aquí destaca el macizo del Canigó, en territorio francés, con su cumbre más alta, la Pica del Canigó, de 2.784m de altura. Delante y más oscura, la Cordillera Transversal, con el Puigsacalm, de 1.515m, como cima más alta.

El Canigó y la Cordillera Transversal

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/1000″, 200mm, ISO 100

Después de haber disfrutado de todas las vistas, regresamos al Collet de Sant Martí. Allí nos reencontramos con la alambrada de varas.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 160

Miramos hacia atrás y comprobamos lo alto que estábamos hace un rato.

Turó de Tagamanent

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/400″, 50mm, ISO 100

Volviendo por la pista hacia el aparcamiento, al final de esta alambrada sale un sendero a la derecha. Nos desviamos por él, que nos llevará directos hasta la masía del Bellver. La subida por este camino también nos depara buenas vistas. A la derecha de este árbol, el GR-5 que sube hacia el Bellver.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/2500″, 28mm, ISO 100

Llegamos a la terraza del Bellver (como mencioné al principio, volveríamos aquí). Al pasar por delante de la balsa se me aparece esta imagen que encuentro muy atractiva, por lo que la capturo de inmediato.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/800″, 18mm, ISO 100

Como he dicho desde el principio, era la primera vez que sacaba la cámara al monte, por lo que aún no tenía criterio a la hora de utilizar el diafragma, y habrás podido comprobar que hasta ahora todas las fotos están tomadas con diferentes aperturas porque disparaba en modo A, como ahora, pero con apertura máxima, y ese objetivo zoom, a medida que aumentas focal se cierra el diafragma. Errores de novato. Obviamente hoy en día no abro más de f/8 si no es estrictamente necesario.

La terraza del Bellver es un buen sitio para descansar disfrutando del paisaje. Allí suelen hacer parada muchos ciclistas y excursionistas.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/1000″, 200mm, ISO 100

También es buen lugar para rehidratarse con alguna “bebida isotónica“. A pesar de estar en pleno invierno y a 1.000 metros de altitud, el sol te permiote estar en manga corta.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/200″, 100mm, ISO 100

Estamos ya en el GR-5. Después del relajante descanso, nos dirigimos hacia el aparcamiento. A los que llegan desde el aparcamiento alguien les recuerda que aquí hay refrescos.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/1000″, 30mm, ISO 100

Al llegar al cruce del aparcamiento, nosotros seguimos por el GR-5 camino arriba, hacia el Pla de la Calma. En esta zona hay muchos pastos, por lo que es normal que nos encontremos algún rebaño de ovejas.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 125

En este caso sí es conveniente la máxima apertura de diafragma para que el fondo quede desenfocado y así centrar la atención en lo que nos interesa, la oveja.

Pasamos por la masia de l’Agustí, hoy convertida en casa-museo.

L'Agustí

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/200″, 18mm, ISO 100

Un petirrojo se posa brevemente en una piedra frente a la puerta de la masía. Otro uso adecuado de la máxima apertura de diafragma.

Petirrojo en Ca l'Agustí

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 500

Desde l’Agustí tenemos esta vista del Serrat de Bellver en primer término, el Turó de Tagamanent detrás, y luego y en este orden los Riscos de Bertí, La Mola y Montserrat.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/1000″, 60mm, ISO 100

EL GR-5 sigue subiendo y dejamos atrás los pastos para adentrarnos en una zona de bosque, principalmente encinar. Dentro abundan grandes rocas de formas redondeadas.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/80″, 40mm, ISO 800

A la altura de la Creu de l’Agustí salimos del bosque y volvemos a tener a la vista Santa Maria de Tagamanent, esta vez con lo que yo creo que son el Puig d’Olena y la Carassa detrás, seguidas del Montcau y al fondo Montserrat, con los Frares en la parte derecha.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/640″, 200mm, ISO 100

En esta zona el bosque ha dado paso a la landa. Los algo más de 1.100m de altitud a que nos encontramos permiten que algo de nieve se aguante en las zonas más sombrías. Ya estamos llegando al Pla de la Calma.

Llegando al Pla de la Calma

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/500″, 30mm, ISO 100

La nieve siempre me invita a hacer tomas de aproximación para capturar su textura y el bokeh de la luz reflejada. Aquí la nieve parece azúcar, o sal, y también está justificado el abrir el diafragma al máximo.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/640″, 200mm, ISO 100

Y por fin llegamos al Pla de la Calma, en la zona del Parany. La vista ya conocida hacia Montserrat es aquí magnífica, aunque sea a contraluz, o debería decir gracias al contraluz.

Vista desde el Pla de la Calma

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/2000″, 55mm, ISO 100

El Pla de la Calma se extiende varios kilómetros más allá, por el GR-5, hasta el inicio de la variante GR-5-1. Luego por esa variante se llega al Matagalls (al fondo, nevado, en la siguiente foto) pasando por Collformic.

Pla de la Calma

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/500″, 35mm, ISO 100

Estar en lugares como este y además con buena visibilidad invita a hacer uso del modo panorámico de la cámara, o si la tuya no lo tiene, intentar hacer varias fotos correlativas para montarlas bien luego en el ordenador con cualquier aplicación para hacer panorámicas. Lo recomendado es montar la cámara en un trípode y luego ir girando la cámara en la rótula poco a poco con cada foto, pero se puede hacer sin trípode si tomas una referencia visual de altura. Aquí una panorámica al noroeste, con el Turó de Tagamanent en el extremo izquierdo.

Vista noroeste desde el Parany del Pla de la Calma

Sony A-580, Tamron 18-200, f/9, 1/160″, 28mm, ISO 100, Modo Panorama

Podríamos seguir un poco más adelante, pero más o menos va a ser todo lo mismo, así que es mejor regresar hacia el Bellver por donde hemos venido. Como nos hemos entretenido bastante a pesar de ser un recorrido corto, y al ser pleno mes de febrero, aunque el día alarga la tarde aún sigue cayendo pronto, por lo que de bajada al Bellver tenemos el sol de cara y bastante bajo. Podemos aprovechar para jugar un poco con esta luz.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5, 1/250″, 70mm, ISO 100

Hay quien considera los flares, estos artefactos que provocan los contraluces en las fotos, un defecto de los objetivos y en general de las fotos. A mi la verdad es que me gustan bastante y cuando puedo los provoco. En esta foto aparecen dos tipos de flares. Arriba en el centro hay dos formas circulares, y a la derecha hay un gran destello de color magenta. A mi me transmiten fuerza y calidez.

En la siguiente foto no hay flares, pero aprovecho la luz baja y oblicua para resaltar la cerca (cada vara recibe luz por un lado y el otro queda en la sombra), y desenfoco el fondo para resaltar aún más esta cerca.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/125″, 75mm, ISO 125

La mirada se concentra primero en la cerca, en la parte más alta, y luego sigue por ella recorriéndola hasta la masía y perdiéndose en las montañas del fondo. Podría haber intentado encuadrar parte del camino para ayudar a guiar la mirada, pero entonces la cerca y esa cálida luz del atardecer iluminándola por un lado habría perdido intensidad e importancia. Pero bueno, va a gustos.

Por último una foto directa al sol, con grandes flares ocupando gran parte del encuadre y sin que las siluetas pierdan detalle y profundidad. Para jugar con los flares, o mejor dicho para tenerlos controlados, es importante que el objetivo esté muy limpio.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/1250″, 100mm, ISO 100

La terraza del Bellver es una magnífica tribuna para disfrutar del espectáculo de la puesta de sol, y cómo no, también poder fotografiarlo. Si no falta mucho para la puesta de sol y no hay nubes que echen a perder ese momento, no es mala idea acercarse allí antes de coger el coche y volver a casa.

Para calcular la hora exacta de la puesta del sol y hasta el punto geográfico en el que lo va a hacer, los fotógrafos disponemos de varias aplicaciones tanto para smartphone como para ordenador. Mi favorita es The Protographer’s Ephemeris. Le das la fecha y tu ubicación, y de dice en qué momentos de ese día sale y se pone el sol, sale y se pone la luna, y en qué lugar exacto lo van a hacer. Así ya puedes planificar el momento y buscar el mejor sitio. La verdad es que en mi caso no planifiqué nada y me encontré casualmente con esta puesta de sol desde la terraza del Bellver.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/8, 1/60″, 28mm, ISO 100

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/60″, 28mm, ISO 100

Como se puede apreciar, el sol se ponía por detrás de la montaña de Montserrat, un lugar perfecto y encima sin haberlo planificado. En la segunda foto me salieron unos flares imprevistos que no me desagradaron en absoluto. Pero aparte de estos me salieron otros que he tenido que eliminar en el post-proceso de la foto, y ello debido a mi inexperiencia: para fotografiar una puesta de sol con el sol de cara tienes que quitar el filtro UV o cualquier otro filtro que tengas montado en el objetivo. ¿Por qué? Porque el reflejo del sol sobre la primera lente rebota de nuevo en el filtro y te aparece en la foto justo en el punto opuesto donde está el sol, estropeándote el resultado. De hecho ahora sólo monto el filtro UV cuando voy a fotografiar en situaciones que supongan un riesgo para el objetivo, como en lugares polvorientos o con arena en días con mucho viento o en un correfoc.

La verdad es que cuando el sol toma contacto con el horizonte, desaparece debajo de él en cuestión de segundos, por lo que es importante no perderse ni un instante de este momento, como en la siguiente foto en que pillé los últimos rayos del sol detrás de las agujas de Montserrat.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 200

En la siguiente foto abrí más el plano para captar las diferentes tonalidades del cielo y resaltar también el Turó de Tagamanent.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/14, 1/50″, 30mm, ISO 125

En esta toma decidí cerrar bastante el diafragma para obtener mayor profundidad de campo, pero con ello también propicié que aparecieran en la foto las manchas de unas motas de polvo que tenía en el sensor. Puedes ver una en el centro y un par más desplazando la mirada a la derecha por encima de la silueta del Turó de Tagamanent. Afortunadamente se pueden eliminar fácilmente en el post-proceso de la foto, pero en ésta se me olvidó hacerlo.

A continuación otro plano más abierto (del todo) con la vista completa del momento.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/100″, 18mm, ISO 100

Y por último, como colofón de este reportaje, una foto tomada un rato más tarde, en la hora azul, y con la luna en fase creciente apareciendo en el plano.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/40″, 24mm, ISO 100

Creo que a pesar de no haber hecho las fotos de la forma más correcta (por novato), el resultado final no es tan malo cuando al verlas de nuevo pasado tanto tiempo vuelvo a rememorar aquellos momentos como si estuvieran pasando ahora.

Te animo a hacer este fácil recorrido y hacerlo sin prisar para aprovechar todos los momentos del día, desde las frías brumas matinales del invierno hasta la puesta de sol detrás de Montserrat o donde corresponda el día que vayas.

Cómo llegar al Pla de la Calma

Indicaciones

Previsión meteorológica

TRACK GPS        FOTOGALERÍA


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2 comentarios en “Al Pla de la Calma desde el Turó de Tagamanent

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