El Bosque Encantado de Urbasa, un lugar donde es muy fácil perderse

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La Sierra de Urbasa es una meseta montañosa al noroeste de Navarra. Está orientada de este a oeste y se eleva frente al valle de Sakana (o La Barranca) como un abrupto muro de entre 500 y 600 metros de altura respecto al fondo del valle. Esta particular orografía hace que el aire húmedo del Cantábrico se estrelle literalmente contra Urbasa y ascienda rápidamente provocando que esa alta humedad condense en la parte superior de este sierra y cause frecuentes lluvias y nieblas muy persistentes. Si a esto le unimos que el suelo de esta sierra es principalmente calizo, a lo largo del tiempo el agua de la lluvia disuelve la roca formando cavidades, dolinas, simas y cañones. A esto se le llama un relieve kárstico. Estas condiciones son óptimas para el desarrollo de bosques caducifolios como el hayedo. La combinación de todos estos factores confiere al bosque de Urbasa un aire místico, como un conjunto escultórico dentro de un bosque envuelto en niebla y cubierto por musgo y helechos, y por eso se le conoce como Bosque Encantado de Urbasa. El mismo nombre de Urbasa en euskera significa “bosque húmedo“.

CÓMO LLEGAR        EL TIEMPO

El circuito que propongo aquí para conocer el Bosque Encantado de Urbasa es un itinerario circular de unos 7 km, que en lugar de ir directamente al bosque pasa primero por la crestera del Tontorraundi con unas vistas magníficas sobre el valle de Sakana. No es difícil pero al principio hay una cuesta bastante pronunciada, y además el paso por la crestera puede suponer alguna dificultad para las personas con miedo a las alturas, aunque yo lo tengo y lo superé, con resbalón incluído. Por eso lo he calificado de dificultad moderada. Hay que ir equipado con calzado de senderismo y algo de ropa de abrigo o chubasquero por si hace frío o llueve. En la crestera suele soplar fuerte el viento húmedo. Aparte del agua, que nunca debe faltar, también es muy recomendable llevar GPS para seguir este track, ya que el bosque es extenso y es fácil perder la orientación cuando nos movemos entre tantas rocas de sugerentes formas.

No es un circuito adecuado para ir con niños pequeños por tres motivos: la fuerte cuesta del principio, el paso por la crestera, y la facilidad de perderse en el bosque encantado. En cuanto a la época del año, el Bosque Encantado de Urbasa hay que visitarlo desde primavera hasta otoño. Yo lo visité el otoño del 2016, pero allí las inclemencias del tiempo son bastante duras y a la que hace un poco de frío y de viento las hojas de las hayas de las parte más alta desaparecen en cuestión de días y los árboles adquieren pronto aspecto invernal.

Aquí tienes una recreación 3D del circuito para que te hagas una mejor idea del recorrido y del terreno por el que discurre. Pulsa en la pausa si empieza a reproducirse antes de que acabe de cargarse el fondo. Durante la reproducción puedes cambiar el punto de vista moviendo el ratón con el botón izquierdo pulsado, y también acercar y alejar con la rueda del botón. Pulsa en la tortuga o en la liebre para cambiar la velocidad de reproducción.

El recorrido empieza en el Centro de Información del Parque Natural de Urbada-Andía, justo después de las curvas de subida viniendo desde el norte, de Olazagutía o de Alsasua, por la carretera NA-718, la Carretera de Urbasa. Pasada la caseta del centro de información hay una pequeña explanada a la izquierda donde dejar el coche. Desde ahí empezamos a caminar hacia el este por un sendero que va paralelo a la carretera y que sale de la misma explanada. Con la hierba pude costar un poco ver por dónde va el sendero.

Empezando la ruta del Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/160″, 18mm, ISO 100

A medida que nos alejamos de la carretera (y de la hierba) el sendero se hace más visible a la par que encontramos unos pequeños postes de madera con marcas en verde y en rojo porque este tramo inicial lo comparten el sendero verde (Senda de los Montañeros) y el rojo (Senda de los Pastores).

Inicio de los senderos de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Para estar a mediados de noviembre aquí las hayas ya han perdido la mayor parte de las hojas.

Hayas de Urbasa bastante pelados a mediados de noviembre

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

El sendero desemboca en un camino adaptado que sale desde otro aparcamiento. Se trata del llamado camino de Gazbidea o camino de las vagonetas porque fue usado por los carboneros para transportar el carbón que se obtenía de estos bosques. De hecho ahí mismo hay un pequeño tramo de vía a modo de monumento. Ahora es un pequeño circuito especial para niños pequeños y personas con algunas discapacidad. A lo largo del camino hay bancos para sentarse y varios puntos informativos. A unos 200 metros de aquí pasamos junto a una majada pastoril, una instalación donde se refugiaban los pastores transhumantes y sus rebaños.

Majada pastoril en el camino de Gazbidea

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

Poco más adelante de la majada, el camino adaptado da un giro a la derecha pero nosotros seguimos por un sendero que sigue recto y se adentra en el bosque. A los pocos metros encontramos un conjunto rocoso cubierto de musgo y presidido por una vieja haya de ramas muy retorcidas.

Conjunto rocoso cerca del camino de Gazbidea

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Esto es sólo un pequeño adelanto de los que nos espera en el Bosque Encantado de Urbasa. La forma dramática de esta haya con sus raices rodeando, casi abrazando la roca, y los colores del musgo y de la hojarasca inspiran a hacer fotos de los detalles.

Raiz de haya abrazada a la roca

Sony A-580, DT 18-250, f/4, 1/125″, 24mm, ISO 100

Raíz de haya sobre roca cubierta de musgo

Sony A-580, DT 18-250, f/5, 1/250″, 60mm, ISO 100

La siguiente foto es un plano corto del parte superior de la roca y el tronco del haya. He usado el modo HDR de la cámara para mejorar los tonos por las diferencias de luz para hacer esta foto. En este modo HDR (High Dynamic Range) la cámara hace tres disparos con diferentes velocidades de obturación para captar los detalles de las zonas más oscuras y de las más iluminadas, y luego combina las 3 fotos para mostrar lo mejor de cada una.

Haya sobre formación rocosa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 160, HDR

Y aquí un plano contrapicado desde un hueco de la roca.

Plano contrapicado de haya sobre formación rocosa

Sony A-580, DT 18-250, f/3.5, 1/200″, 18mm, ISO 100

Por la parte de atrás la luz parece diferente cuando fotografías a diferentes distancias focales.

En el bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 20mm, ISO 100

En el bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 35mm, ISO 125

En el bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 55mm, ISO 640

Desde allí enlazamos con el sendero que sube hacia el Paso de Altsasu. Sólo tenemos que buscar y seguir las marcas azules en los árboles. Las hayas han perdido gran parte de su follaje. Supongo que en verano es imposible ver el cielo.

Subiendo hacia el Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 18mm, ISO 100

El suelo del hayedo se ve muy seco como para encontrar setas. Curiosamente encuentro un grupo de ellas en lo alto del tronco de un haya, a notable altura desde el suelo.

Setas en el tronco de un haya

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 60mm, ISO 400

El sendero sube bastante. De vez en cuando paramos a descansar un minuto mientras miramos hacia abajo para ver lo que hemos ascendido. Seguimos las marcas azules en los árboles, aunque algunos tienen marcas de más colores.

Bosque de Urbasa subiendo al Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 18mm, ISO 100

Cuando llevamos casi 400 metros de este sendero (y 80 de desnivel positivo) llegamos a una alambrada de espino. En la alambrada veo una oruga de Calliteara pudibunda. Está inmóvil, pero en cuanto la molesto un poco con una ramita encorva la parte anterior mostrando el negro que se esconde bajo los pelos amarillos que la recubren.

Oruga de Calliteara pudibunda en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/6.3, 1/400″, 250mm, ISO 500

Cruzamos la alambrada por una especie de paso canadiense elevado.

Cruzando la alambrada en dirección al Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Aquí el paso y el bosque vistos desde un poco más arriba.

Sendero del Paso de Altsasu en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Seguimos subiendo. A ratos perdemos la pista del sendero ya que tampoco es muy frecuentado, pero sólo tenemos que pararnos en busca de las marcas azules.

Subiendo al Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 18mm, ISO 100

Sendero del Paso de Altsasu en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 18mm, ISO 100

A medida que subimos vamos encontrando más troncos de árboles caídos en el suelo del bosque. Estos troncos sirven de base (y alimento) para una gran variedad de hongos de diferentes formas, texturas y colores.

Hongo xilófago

Sony A-580, DT 18-250, f/6.3, 1/400″, 250mm, ISO 250

Hongos xilófagos

Sony A-580, DT 18-250, f/6.3, 1/125″, 75mm, ISO 200

Hongo xilófago

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 800

A medida que ganamos altura los árboles están más desnudos, el cielo más blanco y el aire más cargado de humedad.

Llegando al Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

La cuesta se va haciendo más suave a medida que nos acercamos al Paso de Altsasu. Aquí mirando hacia atrás en otro descanso para tomar aire.

Bosque de Urbasa cerca del Paso de Altsau

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Y 700 metros después de la alambrada (y unos 70 de desnivel positivo) llegamos al Paso de Altsasu. Desde allí tenemos una magnífica vista del pueblo de Altsasu, y el sendero que baja hasta él.

Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 18mm, ISO 100

Nosotros seguimos hacia la derecha. Encima nuestro se acumula la humedad del aire que asciende brúscamente por el muro de Urbasa. Por la forma de los árboles se nota que esta zona está muy castigada por el viento. De hecho ahora sopla con fuerza, y con la alta humedad y lo acalorados que estamos de subir por el bosque, la sensación de frío es bastante acusada.

Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

Paso de Altsasu

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

Empezamos a caminar por la crestera del Tontorraundi sin dejar de parar de vez en cuanto a disfrutar de las vistas.

Disfrutando de las vistas en la crestera del Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

Desde allí y hacia la izquierda vemos el País Vasco, con el Aitzandia (1.083 m) sobre la pared de roca de las Peñas de Egino, el Umandia (1.224 m) tocando las nubes, y el Aratz (1.445 m) totalmente oculto bajo esas mismas nubes. Abajo a la derecha la cementera de Olazti/Olazagutía.

Vistas desde el Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 35mm, ISO 100

El sendero sigue por lo alto de la crestera.

Por la crestera del Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 18mm, ISO 100

Una mirada hacia atrás.

Por la crestera del Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/160″, 18mm, ISO 100

Nos acercamos a una roca que parece un lagarto.

Lagarto de roca en la crestera del Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

Y pasamos al lado de la roca. Desde este ángulo ya no parece un lagarto.

Por la crestera del Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 18mm, ISO 100

Si perdemos el rastro del sendero tenemos que seguir buscando marcas azules.

Por la crestera el Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 18mm, ISO 100

Y divisamos la cruz del Bargagain, a 1.156 metros de altitud, considerado el punto más alto de Urbasa.

Llegando a la Cruz de Bargagain

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

El sendero sube por la roca hasta la cruz, con unas vistas de vértigo. Solo hay que seguir las marcas en blanco y amarillo.

Cruz de Bargagain

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/160″, 18mm, ISO 100

Aquí una mirada hacia atrás desde la base de la roca. Las nubes bajas que se acumulan sobre Urbasa no dejan ver muy lejos.

Vista desde el pie de la roza de Bargagain

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 18mm, ISO 100

Como yo no soy muy amigo de las alturas prefiero pasar por detrás de la roca.

Por detrás de la roca de Bargagain

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

A partir de aquí es muy fácil perder el rastro del sendero. Avanzamos por intuición hasta llegar a un collado por el que vemos un sendero que viene del otro lado de la roca.

Buscando el camino de Bargagain

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

Nos acercamos a ese camino y comprobamos que es el que viene de la Cruz de Bargagain. Vamos bien.

Retomando el sendero de la Cruz de Bargagain

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 18mm, ISO 100

A partir de aquí seguimos por ese camino hacia la derecha. El camino pasa a la ladera norte de Urbasa, una zona muy húmeda y por la que hay que caminar con mucho cuidado de no resbalar, ya que la pendiente hacia el valle es muy pronunciada. De hecho yo resbalé una vez.

Hacia la cara norte de la crestera de Tontorraundi

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 18mm, ISO 100

Si perdemos el rastro aquí tenemos que seguir las marcas amarillas, generalmente en los árboles o en las rocas que se elevan a nuestra derecha. Aquí una mirada hacia atrás del camino.

Por la cara norte de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 160

Tras caminar unos 400 metros por este delicado tramo vemos un paso entre las rocas arriba a la derecha. El sendero sigue recto pero nosotros subimos hacia ese paso. Sin darnos cuenta hemos llegado al Bosque Encantado de Urbasa.

Entrando en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Desde allí tenemos esta vista del lugar del que hemos venido.

Vista del bosque de la ladera norte de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Tal como estamos mirando, a la izquierda se accede a una pequeña cueva, y pasada esta cueva vemos un sector de tupido bosque húmedo cubierto de musgo y líquenes.

Bosque en lo alto de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 200

Desde allí miramos al norte. Ya no se ve el valle.

Bosque en lo alto de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Volvemos a la entrada al Bosque Encantado de Urbasa y empezamos a bajar hacia la derecha. No hay sendero marcado, así que vamos bajando por intuición.

Entrando en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Caminamos como podemos entre las rocas y los troncos caídos. Todo está cubierto de hojas y musgo, mucho musgo.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 35mm, ISO 800

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 400

Pasamos por entre grandes bloques de roca, algunos con huecos en su interior a través de los cuales vemos lo que hay al ottro lado.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 400

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 70mm, ISO 1600

Dejamos atrás esta zona de rocas grandes. El frío y la soledad del lugar causa estremecimientos. Y menos mal que hoy no hay niebla.

Bosque encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 18mm, ISO 100

El manto de musgo y helechos sobre las rocas es tan compacto que no se ve ni la roca de debajo.

Musgo y helechos cubriendo las rocas en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/4.5, 1/125″, 35mm, ISO 100

Volvemos a pasar entre unas rocas enormes. Algunas tienen pequeñas cuevas que pueden servir de madriguera para animales.

Pequeña cueva en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/8, 1/40″, 18mm, ISO 100

Y en otros casos vemos a través de los huecos.

Rocas del Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/8, 1/50″, 30mm, ISO 125

El musgo se ve particularmente bonito cuando lo miramos casi a contraluz, de manera que la luz del sol hace brillar los contornos de las rocas y los troncos cubiertos por el musgo.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 30mm, ISO 100

Y también brilla cuando le da la luz del sol de lado.

Bosque Encatnado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Llevamos un rato caminando por el Bosque Encantado, unos 200 metros entre árboles y rocas siguiendo por donde parece que está más pisado, pero el hecho de que no nos encontramos a nadie nos hace dudar si vamos por el buen camino. Tampoco hay señales de ningún tipo. Por eso recomiendo seguir el track con el GPS, del mismo modo que yo seguí uno para hacer este recorrido. En cualquier caso, si no llevas GPS, camina siempre en dirección al sur, bosque abajo, y acabarás encontrando la Senda de los Montañeros que te llevará al punto de partida. Si no tienes brújula, recuerda que el sur está hacia el lado donde los troncos de los árboles no tienen musgo o líquenes, aunque aquí es difícil determinarlo.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 200

Pasamos por rincones donde la luz crea efectos que nos atrapan.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 24mm, ISO 100

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 70mm, ISO 640

Detrás mío veo una roca que parece un coche apoyado sobre unas rocas. No recuerdo haberla visto cuando he pasado por delante, pero es la magia del lugar, que las cosas cambian de forma a medida que te mueves.

Roca en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 26mm, ISO 200

Delante mío otra roca me sugiere un gato que me observa desde lo alto.

Roca en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 45mm, ISO 100

Al otro lado, un haya atraviesa una roca por un agujero a la vez que más arriba parece estar sosteniendo otra gran roca por encima de la primera.

Árbol atravesando una roca en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 55mm, ISO 400

Pasamos al lado de una roca que se aguanta en el aire, casi levitando, entre otras dos rocas.

Roca levitando en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 26mm, ISO 250

Por detrás veo un árbol sobre el que crecen un par de setas a bastante altura del suelo.

Setas en un árbol del Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/160″, 90mm, ISO 1000

Aquí no hace falta que llueva para que el agua empape el musgo y ésta gotee hasta el suelo.

Musgo empapado en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/6.3, 1/250″, 250mm, ISO 1600

Poco más adelante, sobre la raíz podrida de un árbol, una colonia de pedos de lobo ha liberado sus esporas hace tiempo.

Pedos de lobo sobre una raíz en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 60mm, ISO 500

Una roca esférica parece estar a punto de caer desde lo alto de otra roca. Le llaman La Bola, y aunque lleve siglos ahí sin moverse, yo no me atrevo a pasar por debajo.

La roca de La Bola en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 22mm, ISO 200

Sobre el musgo en un tronco de madera me encuentro otra oruga de Calliteara pudibunda, de la misma especie que la que vi en la alambrada de antes, pero con el color algo más anaranjado, y a la que me puedo acercar más para hacerle un retrato cara a cara.

Oruga de Calliteara pudibunda

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 1000

Seguimos avanzando por el bosque. Todo lo que nos rodea parece lo mismo pero es diferente. A ratos tenemos la sensación de andar un poco perdidos.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 18mm, ISO 100

Después de un poco de bajada nos topamos con una roca que parece un patito de goma. De hecho la llaman El Patito.

La roca El Patito en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Y poco más abajo pasamos junto a otra roca que llaman Cabeza de Oso.

La Cabeza de Oso del Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 18mm, ISO 100

Me imagino que en primavera o en verano debe ser más difícil ver estas rocas debido a que las hayas están más cubierta de hojas y dificultan la visibilidad a partir de cierta altura.

Más abajo llegamos a una zona en que el suelo es más irregular, con hondonadas y pasillos entre grandes bloques de rocas que parecen laberintos.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 200

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 200

Algunas hondonadas parecen suaves cráteres. Creo que se pueden haber formado por hundimientos del subsuelo. Y parece que en el interior de estas hondonadas se conserva mejor la humedad por la mayor vegetación que presentan.

Hondonada en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 400

De nuevo pasamos por otro laberinto rocoso.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 500

Tras salir del laberinto, abajo vemos una roca con forma de submarino (la llaman El Submarino) y al lado la alambrada que nos separa de la Senda de los Montañeros.

El Submarino en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 18mm, ISO 100

Pero de momento no vamos tomar aún ese sendero sino que vamos a buscar la Cuevita. Para ello seguimos un pequeño sendero que parece ir hacia el norte. Pasamos junto a unas grandes rocas, una de ellas cubierta de hiedra como si fuera una cabellera.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Me llama la atención una rama en el suelo con hongos xilógafos que aquí son del mismo color que las hojas secas del suelo.

En el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 35mm, ISO 250

Llego a La Cuevita, una pequeña cueva en la base de una gran roca. No sé si será muy profunda, pero por el nombre dudo que lo sea.

La Cuevita en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Ahora sí, volvemos al Submarino y cruzamos la alambrada por un paso de madera que hay allí mismo. Hemos caminado 1,3 km por el Bosque Encantado de Urbasa y ahora seguiremos hacia abajo por la Senda de los Montañeros, pero eso no quiere decir que hayamos salido de este bosque, no. Unos 200 metros más adelante nos desviamos a la izquierda por lo que parece un sendero sin señalizar.

Tomando otro sendero en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 18mm, ISO 100

Bajamos más o menos en línea recta y más o menos a los 100 metros pasamos junto a un agujero en el suelo que no es más que la entrada a una sima.

Entrada a una sima en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 200

Poco más adelante vemos hacia nuestra derecha un conjunto rocoso.

Coonjunto rocoso en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Nos dirigimos hacia él, y entramos en este laberinto de rocas. La luz que se cuela entre ellas realza el verde del musgo y de los helechos que se encuentran al sol.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 35mm, ISO 125

Giramos en dirección sur hacia la roca llamada El Velero. Vista de frente no, pero de lado sí que parece un velero, aunque por el poco espacio que hay no pude hacerle una foto de lado.

Hacia la roca El Velero en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/5.6, 1/40″, 18mm, ISO 100

En este rincón es fácil encontrar alguna seta entre la hojarasca del suelo, como ésta tan diminuta y estilizada.

Seta en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/6.3, 1/100″, 250mm, ISO 1600

Pasamos junto a otra roca llamada Gran Boletus, no hace falta aclarar el por qué.

Gran Boletus en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 160

Más abajo encontramos otra formación rocosa llamada El Arco.

El Arco en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 1600

Pasamos al otro lado por el agujero.

Al otro lado de El Arco en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 500

Volvemos a girar hacia el oeste pasando junto a una grieta en el suelo rocoso del bosque.

Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Nos acercamos a la formación rocosa del fondo, a la que llaman Txapela, aunque desde aquí a mí me parece más bien una ola.

La Txapela en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Desde este otro ángulo una vez superada la roca sí que parece una txapela. Claro está que lo normal es llegar hacia ella desde aquí, ya que vamos en dirección contraria a la habitual de los visitantes del Bosque Encantado de Urbasa.

La Txapela en el Bosque Encantado de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Tras salir del laberinto de rocas llegamos a un sendero poco definido que va hacia el oeste. Ahora sí que salimos del Bosque Encantado de Urbasa.

Bosque en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Esta zona del bosque parece más resguardada del viento, por lo que algunas hayas aún conservan sus hojas, que relucen de una manera muy llamativa cuando les da la luz del sol.

Bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 26mm, ISO 100

Bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 50mm, ISO 200

Nuestro sendero se una a la Senda de los Montañeros, que llega por nuestra derecha. Delante nuestro se ve un claro de hierba.

Llegando a un claro en un bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 35mm, ISO 100

Una claro del bosque en la Senda de los Montañeros

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Dejamos atrás el claro pero el camino sigue siendo ancho.

Senda de los Montañeros en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

El sol ya está bajo y su luz se cuela entre las altas hayas del bosque. Busco un encuadre para captar ese sol y las largas sombras de los árboles proyectándose sobre el camino.

Senda de los Montañeros en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 160

Por esta zona cada vez hay más hayas aún con hojas.

Senda de los Montañeros en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 18mm, ISO 100

A unos 500 metros del claro de hierba llegamos a un recinto cercado a nuestra derecha dentro del cual hay un lantegi, una txabola que usaban los pastores para producir queso.

Lantegi en Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Unos 200 metros más adelante llegamos a otro claro. El bosque es más frondoso.

Claro en el bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 18mm, ISO 100

Por allí al lado hay una haya en que el suelo ha cedido a sus pies, o mejor dicho sus raíces.

Bosque de Urbasa

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Salimos de este claro del bosque. A lo lejos vemos el camino de las Vagonetas.

Llegando al camino de las Vagonetas desde la senda de los Montañeros

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 28mm, ISO 500

Llegando al camino de las Vagonetas desde la senda de los Montañeros

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 60mm, ISO 800

A partir de aquí sólo tenemos que seguir por el camino de las Vagonetas hasta llegar al aparcamiento de ese recorrido adaptado. Desde allí seguimos hacia la carretera y de ahí a la explanada donde dejamos el coche, o bien justo antes de la carretera cruzamos el bosque a nuestra derecha hasta el sendero por el que empezamos este itinerario, y de allí vamos hasta el coche.

Y hasta aquí este bello y completo recorrido por lo alto de Urbasa. Espero que te haya gustado y que te animes a hacerlo tú mismo. Recuerda no olvidarte el GPS.

Cómo llegar al Bosque Encantado de Urbasa

Indicaciones

Previsión meteorológica

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