Un recorrido invernal por las fuentes extraurbanas de Camprodón

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En la pirenaica comarca gerundense del Ripollès hay un pueblo muy conocido por su espectacular puente medieval sobre el río Ter y por sus no menos espectaculares galletas. Estamos hablando de Camprodón. Debido a su ubicación en un terreno montañoso y a la bonanza de su clima, sobre todo en verano, Camprodón se convirtió en el lugar de veraneo favorito de la burguesía catalana a finales del siglo XIX. Hoy en día aún quedan muchas mansiones de aquella época. También por encontrarse rodeado de montañas y ríos (en Camprodón se juntan el Ter y el Ritort) brota agua por muchos lugares, tanto en el propio casco urbano como en las afueras de Camprodón. La mayoría de estas fuentes de agua fueron urbanizadas y constituían un agradable aliciente para los paseos de los veraneantes. Estas fuentes constituyen un tesoro patromimonial de Camprodón, igual que el puente y las galletas, y si bien se idearon para ser visitadas en verano, en invierno no pierden su encanto, como vamos a poder ver.

El recorrido que propongo aquí para conocer algunas de las más significativas fuentes extraurbanas de Camprodón lo realicé en marzo del 2016, pocos días después de la última nevada de aquel invierno, en un día encapotado que no permitió el lucimiento de los colores en las fotos. Además no seguí ningún track sino las indicaciones de una página web de turismo de Camprodón que resultaron ser poco precisas, por lo que intentaré completarlas a lo largo de la explicación del itinerario. Se trata de un recorrido parcialmente circular de algo más de 5km si se llega al Coll de la Creueta, y de menos si se sigue el recorrido que hice. Apenas hay desnivel y se puede hacer perfectamente con niños. No hay que preocuparse por llevar agua porque ésta es abundante en las fuentes que vamos a ver en el recorrido, y en algunas de ellas también hay sitio para sentarse y comer lo que hallamos traído en las mochilas.

Aquí tienes una recreación 3D del circuito para que te hagas una mejor idea del recorrido y del terreno por el que discurre. Pulsa en la pausa si empieza a reproducirse antes de que acabe de cargarse el fondo. Durante la reproducción puedes cambiar el punto de vista moviendo el ratón con el botón izquierdo pulsado, y también acercar y alejar con la rueda del botón. Pulsa en la tortuga o en la liebre para cambiar la velocidad de reproducción.

Empezamos el itinerario dejando el coche frente a las instalaciones deportivas de Camprodón, concretamente frente a la piscina municipal, o el campo de fútbol, que está al lado. Se encuentran justo saliendo del casco urbano por la C-38, la carretera que lleva a Molló y luego a Francia por el Coll d’Ares. Una vez fuera del coche pasamos por la derecha de las piscinas, entre éstas y las casas vecinas, y tras dejar atrás unas pistas de tenis a nuestra izquierda tomamos un camino arbolado que va a parar a la primera fuente del recorrido, la Font de Llandrius.

Font de Llandrius

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 35mm, ISO 500

Font de Llandrius

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 26mm, ISO 100

Seguimos caminando en la misma dirección hasta cruzarnos con otro camino algo más arriba de esta fuente. En ese punto torcemos a la derecha y seguimos hasta llegar a un camino asfaltado. Volvemos a torcer a la derecha y seguimos 100 metros hasta llegar a la siguiente fuente, la Font de les Gavatxes.

Font de les Gavatxes

Sony A-580, DT 18-250, f/5, 1/100″, 55mm, ISO 160

Por encima de esta fuente, que también es lavadero, vemos la masía de Can Pascal.

La Font de les Gavatxes y Can Pascal

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Me llama la atención la pieza de forja por la que sale el agua en esta fuente.

Detalle de la Font de les Gavatxes

Sony A-580, DT 18-250, f/5, 1/100″, 55mm, ISO 250

Delante de Can Pascal hay un muro de piedra delante del cual hay un gato que nos ignora. Quizás no nos ha visto desde tan lejos.

Gato frente a Can Pascal

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 1600

No así el caballo que hay un poco más allá, que sí se ha percatado de nuestra presencia.

Caballo de Can Pascal

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/250″, 250mm, ISO 1600

El camino asfaltado acaba en una carretera frente al campo de golf de Camprodón. Seguimos por la carretera hacia la izquierda y nos encontramos con la Font del Botàs. Lo primero que vemos es una especie de balsa o “botàs” que es una a tigua reserva de agua que usaban las masías para regular el riego en los cercados llanos.

Font del Botàs

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 640

Más allá está la fuente que alimenta de agua esta balsa, reformada en 1990 e inaugurada por quien era entonces presidente de la Generalitat Jordi Pujol.

Font del Botàs

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 400

Font del Botàs

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 400

Seguimos por la carretera hacia la entrada al campo de golf, frente a la cual hay una pequeña cueva con una capilla en su interior.

Pequeña capilla frente al Club de Golf de Camprodón

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/20″, 30mm, ISO 1600

Entramos en el Club de Golf de Camprodón y a partir de aquí tenemos que seguir las marcas amarillas que llevan a la Font de Sant Patllari. De hecho el camino va hacia la izquierda una vez cruzado el Ritortell, siguiendo el curso del río.

Camino a la Font de Sant Patllari junto al Ritortell

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

El camino cruza varios torrentes que desembocan en el río por puentes de madera.

Cruzando torentes en dirección a la Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

La presencia aún de nieve en uno de ellos hace que me recree un poco tomando planos cortos con poca profundidad de campo para resaltar detalles y texturas. Primero uno con el camino y la nieve de fondo fuera de foco.

Sony A-580, DT 18-250, f/6.3, 1/320″, 180mm, ISO 200

Luego otro con el agua del torrente de fondo, también fuera de foco.

Sony A-580, DT 18-250, f/4.5, 1/125″, 45mm, ISO 100

Y otra centrando el foco en una ramita cubierta de liquen.

Sony A-580, DT 18-250, f/4.5, 1/80″, 45mm, ISO 100

El sendero va a parar a uno de los caminos que comunican los hoyos del campo de golf. Seguimos hacia la derecha. Una de las ventajas de venir en invierno es que no hay actividad en el campo de golf.

En el Club de Golf de Camprodón

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Y siempre que lleguemos a un cruce de caminos, no nos olvidemos de seguir el que tiene las marcas amarillas.

Marcas amarillas hacia la Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/4.5, 1/125″, 40mm, ISO 100

A unos 550 metros de la entrada al Club de Golf llegamos a un cruce con un camino arbolado. Nos desviamos a la derecha y al poco llegamos a la Font de Sant Patllari, en un amplio espacio despejado.

Llegando a la Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 200

Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Esta fuente inspiró el poema “Les muntanyes” de Joan Maragall en 1901.

Poema de Joan Maragall inspirado por la Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/4.5, 1/80″, 45mm, ISO 200

El agua de la fuente se canaliza por debajo de este espacio y vuelve a salir al exterior más allá bajo el muro, formando un torrente que creo es el que cruza por debajo del puente de madera de las fotos de más arriba.

Salida de agua de la Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 500

Intento un efecto seda a pulso de esta salida de agua.

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/8″, 30mm, ISO 100

Cuenta la leyenda que las reliquias de Sant Patllari estaban en un pueblo de los Alpes franceses llamado Embrun. Unos frailes benedictinos decidieron ir allí a robar esas reliquias para traerlas a España. Las escondieron en una bota que cargaron en un burro. Al pasar por Camprodón el burro se negó a dar un paso más. Los monjes empezaron a tirar del burro y éste, enfadado, dió tres coces en el suelo y de él brotaron tres chorros de agua.

Chorros de la Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/8″, 26mm, ISO 100

Los monjes, espantados, dejaron libre el burro y éste bajó a Camprodón pasando por la iglesia del Carmen y por la de Santa María y deteniéndose finalmente en el monasterio de Sant Pere. Entonces los monjes decidieron dejar las reliquias del santo en Camprodón, y hoy se pueden visitar en la iglesia de Santa María.

El siguiente lugar a visitar es la Font del Boix, pero la imprecisión de la información de que disponía me hizo dar vueltas tontamente desde aquí. Primero seguí hacia la derecha por un camino que sale de detrás de la fuente, de donde saqué esta vista del campo de golf con la masía del Grau al pie de La Rovira, de 1.160 metros.

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Cuando me dí cuenta de que por ahí no era, volví a la fuente y tomé otro camino que subía a través del bosque, pero al llegar al Torrent de la Pedrera me imaginé que ése tampoco era el camino.

Camino del Torrent de la Pedrera

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

Finalmente decidí volver por el camino arbolado que me llevó a la Font de Sant Patllari, y resultó que era ése el camino correcto. Pasamos el cruce con el camino por el que vinimos y luego otro por el que iremos a la vuelta, y a poco menos de 600 metros de la Font de Sant Patllari llegamos a la Font del Boix, a la que accedemos por unas escaleras que salen a la derecha del camino.

Font del Boix

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 320

Font del Boix

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 500

A la salida de la Font del Boix por arriba hay un estrecho sendero que sube paralelo al camino por su derecha. Continuamos por él. El sendero va ganando altura con respecto al camino, y al poco vemos a lo lejos una especie de columna.

Camino al monumento de Cèsar August Torras

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 18mm, ISO 100

Se trata de un monumento a Cèsar August Torras. Seguramente no sabes de quién se trata. Cèsar August Torras fue un agente de bolsa y además el primer promotor del excursionismo catalán. Su pasión por la montaña desde pequeño le llevó a presidir la Associació Catalana d’Excursions Científiques, el Centre Excursionista de Catalunya y la Lliga Excursionista. Fue impulsor del primer refugio de Catalunya en 1907, el de Ulldeter y tambien promovió la declaración de parque nacional para el bosque del Gresolet en 1921. Entre 1902 y 1924 editó las guías del Pirineo catalán. Este monumento se levantó en Camprodon en su honor en 1977.

Monumento a Cèsar August Torras

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 18mm, ISO 100

Pasado el monumento el sendero continúa unos metros hasta acabar en el camino que va a Sant Antoni, justo en una curva. Atravesamos el camino recto, hacia un sendero que sale perpendicular a él en el exterior de curva de enfrente, la que va a la izquierda.

Camino al Coll de la Creueta

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 400

Este sendero atraviesa una zona boscosa y lleva al Coll de la Creueta, a unos 250 metros más allá del cruce con el camino de Sant Antoni. Desgraciadamente yo sólo hice 100 metros de este camino porque como ya he dicho antes, las indicaciones que llevaba no eran muy precisas y según ellas me alejaba del Coll de la Creueta, siguiente punto de paso de este circuito, y no encontraba la manera de llegar a él. Desde entonces sólo voy a sitios que tengan track GPS, no me fío más de mapas hechos a mano. Tú sí que puedes seguir adelante y llegar al Coll de la Creueta, donde puedes disfrutar de muy buenas vistas, y luego regresar hasta este punto, en el que continuamos camino abajo en dirección a la Font del Boix.

Volviendo hacia la Font del Boix por el camino de Sant Antoni

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 18mm, ISO 100

Hacia la derecha tenemos una buena vista del valle del Ritortell.

Valle del Ritortell

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 39mm, ISO 125

Destaca la masía de Rials y el Coll de les Guilles a su derecha. Detrás se aprecian algunas casas de Molló, y ya al fondo, en las montañas nevadas y bajo las nubes se encuentra el Coll d’Ares, la frontera con Francia.

La Font del Boix ya la hemos visitado antes, y ahora pasamos por fuera. De manera similar a la Font de Sant Patllari, el agua de la fuente se recoge por debajo y sale fuera de nuevo por un caño en un muro.

Salida de la Font del Boix

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 35mm, ISO 800

En esta zona tan sombría los helechos colonizan todos los huecos entre las piedras del muro.

Helechos en un muro de piedras de la Font del Boix

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 50mm, ISO 1600

Seguimos por el agradable camino hacia la Font de Sant Patllari.

Camino de la Font del Boix a la Font de Sant Patllari

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 50mm, ISO 100

A unos 300 metros de la Font del Boix llegamos a un cruce con un camino que sale a la derecha. Tomamos ese camino, que tras cruzar el río Ritortell nos deja en una pequeña explanada al lado de la carretera. Frente a nosotros sale un camino privado, y justo a su derecha un sendero entre unos árboles. Tomamos ese sendero, y en sólo 100 metros llegamos a la Font del Vern.

Font del Vern

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 250

A diferencia de la Font del Boix que sí tiene un “boix” (boj) detrás, en la Font del Vern falta el “vern” (aliso) que le da nombre. Esta fuente se encuentra rodeada de los robles de hoja ancha más viejos de Camprodón, algunos de más de 200 años de edad. Es la Roureda de Can Pascal. Cuando yo estuve, en pleno invierno, los robles ya no tenían ni una hoja, por lo que supongo que entre privamera y otoño es cuando este rincón tiene que ser especialmente bonito. Atravesamos parte de este robledal hacia el oeste, en dirección a la propiedad de El Grau. Es posible que tengamos que cruzar alguna pequeña alambrada dentro del bosque. Llegamos a un camino que lleva a unas cocheras de la casa. Nosotros giramos a la izquierda para rodear la propiedad. Mientras bajaba por ese camino, a mi izquierda se movía algo entre las ramas. Yo casi ni lo pude ver, pero él, un mosquitero, no me quitaba ojo de encima.

Un mosquitero en una rama

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 800

Tras cruzar el camino privado de acceso a la casa, aquel que venía de la carrtera antes de coger el sendero a la Font del Vern, nosotros seguimos rodeando la propiedad por fuera. Desde aquí el verde marchito de los hoyos del campo de golf se confunde con el verde de la hierba que sirve de pasto para los caballos.

Vista del Club de Golf de Camprodon

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/160″, 18mm, ISO 100

Mientras vamos por este camino oímos unos perros ladrar. Los ladridos parecen venir de dentro de la propiedad, y por la fuerza y tono de los mismos parecen proceder de unos animales bastante grandes. A medida que avanzamos se van intensificando los ladridos y empezamos a temernos que los perros nos aparecerán en medio del camino, pero afortunadamente los vemos detrás del muro una vez pasamos por delante de una de las puerta de acceso a la propiedad.

Perro guardíán de El Grau

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 1250

Seguimos por el camino, que ahora nos lleva a Can Pascal, la maría que había detrás de la Font de les Gavatxes. Pasamos por encima de la propiedad y ahí el camino se difumina en un campo lleno de estiércol y pisadas de caballos. Sin duda es el lugar donde pastan y pasan la mayor parte del día, aunque cuando paso ya deben estar recogidos en las cuadras. Como no se ve claro por dónde continúa el camino, yo decido bajar por la izquierda hasta el camino de Can Pascal atravesando con cuidado la zona de estiércol, que tiene pendiente y es resbaladiza. Por lo que he visto posteriormente en algunos mapas, podía haber seguido recto hasta encontrarme con un camino que llevaba al mismo sitio al que fui a parar. En fin, cuando llegues aquí, tú decides.

Una vez en el camino de Can Pascal, pocos metros más adelante encontramos a nuestra derecha el camino que va al campo de fútbol pasando junto a la Font de Llandrius, el mismo por el que subimos a la ida. Bajamos por él y esta vez nos fijamos más en la ermita de la Mare de Déu del Roure, que ya debimos ver al principio del circuito. Esta capilla fue contruída en el casco urbano de Camprodón en el siglo XIX, pero no sé por qué motivo fue trasladada aquí piedra a piedra en el 2009. En las imágenes de satélite de Google Maps aún se la puede ver sin tejado. Y cómo no, el terreno aquí también está bien lleno de estiércol de caballo.

Capilla de la Mare de Déu del Roure

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 24mm, ISO 100

Al llegar a la Font de Llandrius torcemos a la izquierda para bajar por el paseo arbolado, o también podemos seguir hacia el campo de fútbol e ir hacia el coche desde allí, tanto da un sitio como el otro.

Y aquí acaba este bonito recorrido por Camprodón. En invierno tiene su encanto, pero creo que en cualquier época del año vale la pena venir a distrutar de estos lugares como ya lo hacían los burgueses de finales del siglo XIX y principios del XX, o los primeros excursionistas de Catalunya. Me gustaría visitar la Roureda de Can Pascal en verano, con todos esos enormes árboles cubiertos de hojas, o en otroño, cuando estas hojas son amarillas y contrastan con el tono oscuro de la corteza de los troncos y ramas. Si te me adelantas, por favor, cuéntame qué tal.

Cómo llegar a las Fuentes de Camprodón

Indicaciones

TRACK GPS        FOTOGALERÍA


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