El Valle del río Glorieta, desde el Mas de Forès al Niu de l’Àliga

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Las Montañas de Prades, en Tarragona, son cuna de ríos cortos pero intensos. La mayor parte del año bajan con agua escasa, pero en temporada de lluvias, sobre todo en otoño, incrementan enormemente el caudal y bajan con fuerza descomunal esculpiendo valles como el Valle del río Glorieta. Desde hace siglos el hombre ha intentado aprovechar esa fuerza y por eso ha construido molinos a lo largo del valle. Incluso durante la primera mitad del siglo XX se produjo electricidad para abastecer las poblaciones de Alcover y La Selva del Camp gracias a una central hidroeléctrica que se construyó en uno de los lugares más emblemáticos y visitados del río Glorieta, el Niu de l’Àliga (nido del águila).

En el circuito que propongo aquí vamos a remotar parte del Valle del río Glorieta, desde el Mas de Forès y los molinos de Terrers hasta el Niu de l’Àliga, en un itinerario lineal de algo menos de 7km entre la ida y la vuelta. El recorrido es fácil y se puede hacer con niños. El desnivel es progresivo y no supone ninguna dificultad. El único tramo más complicado es en las inmediaciones del Niu de l’Àliga, donde hay que cruzar el río por encima de piedras y subir por detrás de las ruinas de la central eléctrica. Detrás de los molinos de Terrers, donde empieza y acaba el circuito, hay un espacio para hacer picnic y con zona de barbacoas.

Aquí tienes una recreación 3D del circuito para que te hagas una mejor idea del recorrido y del terreno por el que discurre. Pulsa en la pausa si empieza a reproducirse antes de que acabe de cargarse el fondo. Durante la reproducción puedes cambiar el punto de vista moviendo el ratón con el botón izquierdo pulsado, y también acercar y alejar con la rueda del botón. Pulsa en la tortuga o en la liebre para cambiar la velocidad de reproducción.

Empezamos nuestro recorrido en el área de ocio del Mas de Forès, a 3 km de Alcover por la Carretera del Remei, que sale de la TV-7041 que circunvala Alcover por el oeste y que va a Mont-ral, Capafonts y Prades. Llegamos a este lugar un poco pasada la ermita del Remei. Por sólo 2€ podemos dejar el coche todo el día en el aparcamiento. El edificio más visible son los Molinos de Terrers, unos molinos papeleros del siglo XIX. Detrás de él hay una zona de picnic con barbacoas y un área recreativa para los más pequeños.

En la primera parte del circuito vamos a acercarnos a unas pozas del río Glorieta que están junto al Mas de Forès. Para llegar, bajamos por aparcamiento en dirección al río y seguimos a la derecha por un paseo arbolado que nos lleva a la masía. El Mas de Forès es una masía señorial del siglo XVIII y que ha estado habitada hasta hace pocos años. Desde el 2001 es propiedad del ayuntamiento de Alcover. Llegamos al jardín de la casa, que en abril está cubierto en parte por las vistosas flores de las glicinas.

Un rincón del jardín de Mas de Forès, en Alcover

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/125″, 35mm, ISO 100

Otro árbol muy vistoso en abril y que podemos encontrar en muchos jardines y parques es el Cercis siliquastrum, conocido normalmente como árbol del amor, ciclamor, árbol de Judas o algarrobo loco, por sus frutos en forma de vaina. De hecho se trata de una leguminosa como las populares judías.

Un árbol del amor en flor

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/640″, 100mm, ISO 100

Uno de los objetivos que todo fotógrafo debería tener es un 50mm. Es un objetivo de focal fija barato y pequeño, con gran apertura de diafragma que lo convierte en un objetivo muy luminoso, y al tener pocos lentes en su interior la calidad óptica suele ser buena. Su distancia focal de 50mm, que en cámaras de sensor APS-C equivale a 75mm, lo hace ideal para retrato. Justo en esta excursión estrenaba el mío, un Minolta AF 50mm de apertura f/1.7 comprado de segunda mano unos días atrás, y una de las primeras cosas que quería probar era el bokeh con el diafragma abierto al máximo.

Flores de árbol del amor

Sony A-580, Minolta 50 AF, f/1.7, 1/1000″, 50mm, ISO 100

Flores de árbol del amor

Sony A-580, Minolta 50 AF, f/1.7, 1/1250″, 50mm, ISO 100

Flores de glicina

Sony A-580, Minolta 50 AF, f/1.7, 1/2500″, 50mm, ISO 100

En el jardín hay una portezuela con unas escaleras que bajan al río Glorieta. Ése es el camino que lleva a las pozas de las que hablaba antes.

Camino que baja a las pozas del Glorieta en Mas de Forès

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/200″, 35mm, ISO 100

No hay track GPS del camino de las pozas, pero no hace falta porque no tiene pérdida. Mientras bajamos no podemos más que maravillarnos de la explosión de vida que trae la primavera, con un espeso manto de plantas y flores cubriendo el suelo y mariposas revoloteando alrededor, algunas como la limonera (Gonepteryx rhamni), que llama la atención en vuelo con su color amarillo intenso pero que cuando cierra las alas se confunde con una hoja.

Mariposa limonera (Gonepteryx rhamni) camuflada

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 1000

Al llegar al río el camino sigue hacia la derecha por la orilla.

A orillas del Glorieta en Mas de Forès

Sony A-580, Tamron 18-200, f/8, 1/50″, 30mm, ISO 320

En nada llegamos a la primera poza.

Poza del río Glorieta en Mas de Forès

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/250″, 55mm, ISO 100

Poza del río Glorieta en Mas de Forès

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/100″, 18mm, ISO 100

Seguimos avanzando por el camino que bordea el río Glorieta y llegamos a la poza superior, más pequeña y aparentemente más profunda.

Poza del río Glorieta en Mas de Forès

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/250″, 35mm, ISO 100

Regresamos a Mas de Forès por el mismo camino, y al llegar al salto de agua entre las dos pozas intento hacer una foto de efecto seda sin filtro ni trípode, cerrando diafragma al máximo y apoyando la cámara en una roca.

Pequeño salto de agua entre las pozas del Glorieta de Mas de Forès

Sony A-580, Tamron 18-200, f/25, 1/4″, 40mm, ISO 100

Lo verde de la genetación lo inunda todo y apenas deja visibles un par de palmos del camino. La orilla del Glorieta parece una selva.

Selva a orillas del río Glorieta

Sony A-580, Tamron 18-200, f/22, 1/20″, 24mm, ISO 1600

Al llegar al jarín del Mas de Foèrs volvemos a los molinos de Terrers por el camino arbolado, en esta foto cerrando al máximo el diafragma para obtener la máxima profundidad de campo.

Camino del Mas de Forès a los molinos de Terrers

Sony A-580, Tamron 18-200, f/29, 1/50″, 55mm, ISO 1600

El mayor de los molinos tiene adosado un acueducto. De uno de los arcos del mismo, en la pared del molino, sale una cascada de agua a modo de fuente.

Salto de agua en uno de los molinos de Terrers

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/40″, 18mm, ISO 100

Como puedes ver, en las últimas fotos los parámetros parecen un poco arbitrarios, y es que sólo hacía 4 meses que tenía la cámara. Más cerca de esta cascada monto de nuevo el 50mm para buscar los detalles más sutiles. Aquí enfocaba la superficie de roca sobre la que se deslizaba el agua.

Fuente en los molinos de Terrers

Sony A-580, Minolta 50 AF, f/1.7, 1/320″, 50mm, ISO 100

La humedad permanente de la roca favorece que ésta esté practicamente recubierta de musgo, y entre este musgo se desarrollan minúsculas setas hasta en primavera.

Seta en la fuente de los molinos de Terrers

Sony A-580, Minolta 50 AF, f/1.7, 1/200″, 50mm, ISO 100

Setas en la fuente de los molinos de Terrers

Sony A-580, Minolta 50 AF, f/1.7, 1/200″, 50mm, ISO 100

Al otro lado del molino, en una pared en la que toca el sol, me encuentro un escarabajo nauseabundo (Blaps mucronata) escalando el muro. Si alguna vez te encuentras alguno procura no molestarlo, o sabrás de dónde le viene el nombre.

Escarabajo nauseabundo trepando por una pared

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 125

Volvemos a la carretera del Remei a proseguir con nuestro recorrido. Pasamos al lado del acueducto que sigue llevando agua al molino aunque éste ya no está operativo.

Acueducto de los moninos de Terrers

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 135mm, ISO 100

Una vista del mayor de los molinos de Terrers desde la entrada del aparcamiento.

Uno de los molinos papeleros de Terrers

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/500″, 40mm, ISO 100

Y otra vista del mismo desde lo alto del acueducto.

Acueducto de los molinos de Terrers

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/320″, 90mm, ISO 100

Ahora iniciamos el camino hacia el Niu de l’Àliga siguiendo por la carretera del Remei, saliendo del aparcamiento hacia la izquierda. Las diferentes especies de árboles del valle del río Glorieta muestran un variado colorido en esta fase de la primavera en que brotan con energía. Por entre la vegetación asoman unas ruinas cerca del Mas de Mont-ravà.

Vegetación del valle del río Glorieta

Sony A-580, Tamron 18-200, f/5.6, 1/250″, 75mm, ISO 100

La carretera se convierte en pista a partir de aquí. Un poco más abajo está el canal que lleva el agua a los molinos, y junto a él discurre un sendero paralelo a la pista. A los pocos metros encuentro una pila de troncos que parecen recien cortados porque rezuman resina. Me acerco a fotografiarlos.

Troncos recien cortados

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 500

A unos 500 metros del aparcamiento llegamos a un cruce. Una señal indica que recto se va al Niu de l’Àliga, y de hecho es una buena opción, que seguramente elegiré si vuelvo a la zona, ya que así llegamos allí por un sendero a través de un bosque pinos, robles y encinas por el término municipal de Mont-ral, y podemos volver al Mas de Forès por una pista por la otra orilla del Glorieta, en el término municipal de Alcover, que es precisamente el camino que vemos aquí a la izquierda. Es una manera de hacer el itinerario circular, aunque el camino es un poco más largo. Yo opté por la vía rápida, continuar a la izquierda por la pista.

Cuando llevamos 500 metros desde el cruce de caminos cruzamos el río Glorieta.

Cruzando el río Glorieta

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/80″, 50mm, ISO 100

La pista va paralela al río Glorieta y en algunos puntos se acerca lo suficiente como para poder fotografiar alguna de sus pozas de aguas transparentes.

Una poza del río Glorieta

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/80″, 40mm, ISO 100

Llegamos hasta una verja cerrada con cadena que, aparte de indicarnos que no podemos pasar, nos recuerda que no hay que hacer fuego en el bosque. El camino prosigue a su izquierda.

Verja cerrada en el camino al Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/60″, 35mm, ISO 100

Seguimos caminando a través de un robledal. Lo que más me gusta de los robles es el contraste entre sus oscuras y retorcidas ramas y sus hojas, amarillas en otoño y de un verde claro en primavera.

A la sombra de los robles en el valle del río Glorieta

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/250″, 50mm, ISO 100

Tras pasar por al lado de una pista de tenis (aún me pregunto qué hace allí) llegamos a un cruce. Nosotros continuamos recto, siempre siguiendo el curso del Glorieta río arriba. Una flecha pintada en la pared de roca nos indica por dónde tenemos que seguir.

Indicación para cruzar el Glorieta

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/30″, 18mm, ISO 125

Y se acaba el camino y hay que cruzar el río. No hay puente para pasar, así que cruzamos caminando sobre las piedras que asoman por encima de la superficie del agua, o si no hay mucha corriente, metiendo los pies directamente en el agua, que es lo que yo hice. En la otra orilla el sendero se adentra en el bosque, y en nada llegamos a las ruinas de la central eléctrica y a un cruce de senderos. Por la derecha viene el sendero que viene del cruce que mencioné unos párrafos más arriba y que también podemos tomar para venir hasta aquí desde el Mas de Forès. Nosotros nos desviamos a la izquierda y subimos por unas escaleras detrás de la central. Al final del tramo de escaleras llegamos a otro cruce. Hacia la derecha se va a la balsa de la central, las fuentes del Glorieta y el pueblo de Mont-ral, y a la izquierda al Niu de l’Àliga. Obviamente no hace falta decir qué camino vamos a seguir, ¿no?

Saliendo de las ruinas de la central el sendero se estrecha y empieza a descender. Hay que ir con ciudado porque no hay dónde agarrarse. Tras cruzar un pequeño claro seguimos recto por el sendero, que esta vez sube un poco pasando entre unas grandes rocas, y una vez superado este obstáculo nos encontramos de golpe ante esta preciosidad.

El Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 28.7mm, ISO 100, vertorama de 2 tomas verticales

Si tenemos la suerte de estar solos, la paz que se respira en este rincón es imposible de describir. En verano suele haber bastante afluencia de gente, más bien bañistas que no excursionistas o senderistas. Incluso algunos se atreven a escalar por las rocas de alrededor sabiendo que si caen lo harán sobre el agua. Tuve suerte de poder hacer esta toma doble sin que saliera nadie en alguna de las fotos. Y mientras había gente moviéndose por el lugar yo me entretuve en hacer fotos de detalles del lugar, como este contraste de luz y sombra con unos puntos de luz moviéndose que no eran más que mosquitos.

Luz y sombra en el Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 250

O esta foto de la corriente del agua del río Glorieta, donde la textura de la roca mojada se confunde con la del agua.

Roca y agua en el Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4.5, 1/125″, 60mm, ISO 100

O este intento de congelar el agua de la cascada cayendo sobre la poza.

Caída de agua de la cascada del Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 1250

Las aguas del Glorieta tienen un alto contenido de carbonato cálcico disuelto, lo que le da ese tono turquesa a las aguas más profundas.

Una tela de araña en el Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 1000

Buscando las texturas del agua con ayuda de los reflejos en dos fotos más del desagüe del Niu de l’Àliga mientras los bañistas parece que recogen.

Detalle de corriente de agua en el Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 500

Texturas de agua en el Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/6.3, 1/320″, 200mm, ISO 250

Según he leído el salto de agua del Niu de l’Àliga era el doble de alto que en la actualidad. Una riada en 1994 provocó que se desprendieran las rocas de la parte superior, y esto es lo que queda ahora.

Cascada del Niu de l'Àliga

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/80″, 30mm, ISO 100

Aquí un plano más abierto de este idílico lugar, sobre unas rocas en el centro.

El Niu de l'Àliga en el valle del río Glorieta

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/80″, 18mm, ISO 100

Llegó el momento de regresar. Rodeamos una gran roca que hay en el camino por el que hemos venido para ver y fotografiar el lugar por donde desagua la poza del Niu de l’Àliga.

El río Glorieta destrás de la central eléctrica.

Sony A-580, Tamron 18-200, f/3.5, 1/250″, 24mm, ISO 100

Retomamos el camino de vuelta hasta el primer cruce, antes de la central. Si nos sobra tiempo y tenemos ganas podemos acercarnos a la balsa de la central o a las fuentes del Glorieta, que seguro que son interesantes para fotografiar, por el camino de la izquierda. Nosotros tomamos el de la derecha que nos lleva a las escaleras de detrás de la central. Al llegar al siguiente cruce también podemos seguir recto por el sendero del bosque hasta el Mas de Forès si hemos venido por la pista para no volver por el mismo sitio. Nosotros volvemos por la derecha, a cruzar el río.

La verdad es que volver por la pista es bastante aburrido si ya hemos venido por aquí. A diferencia de otros circuitos lineales que he publicado, donde explicaba que las cosas se ven desde perspectivas diferentes según vas o vienes, quizás mi falta de experiencia y sobre todo de visión fotográfica cuando hice este recorrido me impidió ver más fotos en este tramo. Por ello no descarto volver a hacerlo. Aquí la única foto interesante del camino de vuelta, la llegada a los molinos de Terrers.

Los molinos de Terrers

Sony A-580, Tamron 18-200, f/4, 1/640″, 35mm, ISO 100

Espero que te haya gustado este reportaje de uno de los muchos y muy bellos rincones de las Montañas de Prades y te anime a visitarlo. Vale la pena porque no es un lugar muy conocido pare el gran público, sólo por los locales, y espero que gracias a eso se mantenga tan bien durante mucho tiempo.

Cómo llegar al Valle del río Glorieta

Indicaciones

TRACK GPS        FOTOGALERÍA

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