Un paseo por el Bosque Encantado de Buçaco, en Portugal

Tiempo de lectura estimado: 12 minutos

Se acabaron las vacaciones de verano y volvemos con unos cuantos kilómetros más en nuestras botas y cientos de fotos en nuestra tarjeta de memoria. Mientras voy poniendo en orden los nuevos lugares que he conocido, empezamos la temporada con una pequeña ruta del verano pasado en Portugal, cerca de Coimbra. Más que ruta un paseo. En la ciudad-balneario de Luso hay un curioso paraje en la Sierra de Buçaco que fue de los monjes benedictinos en el siglo VI y que en el siglo XVII pasó a manos de carmelitas descalzos. Estos construyeron un monasterio, rodearon el recinto con un muro de casi 6km de longitud, y llenaron el interior con especies forestales exóticas traídas de las colonias portuguesas. Este exuberante vergel lo completaron construyento ermitas y capillas, así como también fuentes y estanques que la riqueza acuífera de la zona se encargaba de mantener en perfectas condiciones. Hoy en día la Mata Nacional de Buçaco (o Bussaco), como se la conoce oficialmente, es un área protegida visitada por muchos portgueses que van a pasear y perderse en sus frescos y sombríos rincones. Junto con Sintra y sus castillos se podría considerar el Bosque Encantado de Buçaco uno de los lugares más bonitos y mágicos de Portugal.

CÓMO LLEGAR        EL TIEMPO

El Bosque Encantado de Buçaco cubre una extensión de 400 hectáreas y contiene más de 700 especies arbóreas procedentes de todo el mundo. Podemos encontrar abetos del Himalaya, acacias australianas, alcanforeros japoneses, araucarias brasileñas, cedros del Caúcaso, eucaliptos de Tasmania, fresnos de Pensilvania, ginkos biloba, palmeras de Asia, pinos mejicanos, secuoyas, tilo y tuyas americanos entre otras especies exóticas, así como también alcornoques, encinas, hayas, lentiscos, olivos, olmos, robles y tejos representando la flora autóctona.

Como he comentado al principio, el recinto está rodeado por un muro y hay varias puertas por las que se puede entrar. No hay que pagar nada si accedemos a pie, y si accedes en vehículo hay que pagar una cantidad dependiendo del tipo de vehículo y que te permite estar todo el día. A la entrada te entregan un plano del parque que aunque no es muy preciso puede serte útil para orientarte, ya que es fácil perderse por el sinfín de caminos del bosque.

Para conocer bien el parque te sugieren 6 circuitos en dos grupos de tres, uno de los grupos de carácter botánico y el otro de carácter histórico. Yo no disponía de mucho tiempo, así que miré el mapa que me dieron e hice el recorrido que te voy a explicar en este artículo. En total son poco más de 2,5 km de nula dificultad, apto para todo el mundo. Como está acondicionado para las visitas del público en general no hace falta llevar un equipamiento especial. Con llevar calzado deportivo es suficiente. Al lado del convento hay baños y una cafetería, y hay más baños en otros puntos del recinto. Por el camino también podemos encontrar diversas fuentes de agua.

Aquí tienes una recreación 3D del circuito para que te hagas una mejor idea del recorrido y del terreno por el que discurre. Pulsa en la pausa si empieza a reproducirse antes de que acabe de cargarse el fondo. Durante la reproducción puedes cambiar el punto de vista moviendo el ratón con el botón izquierdo pulsado, y también acercar y alejar con la rueda del botón. Pulsa en la tortuga o en la liebre para cambiar la velocidad de reproducción.

Desde Luso hay varias carreteras para llegar hasta el Bosque Encantado de Buçaco. Nosotros vamos a ir por la que lleva al espectacular hotel Palace do Buçaco. Para ello desde Luso ignoramos las señales que indican a Mata Nacional de Buçaco y seguimos las que simplemente indican a Buçaco o a Viseu por la carretera N-234. A la salida de Luso la carretera empieza a serpentear en ascenso por la Sierra de Buçaco. Más o menos a unos 2,3 km del cartel del término de Luso llegamos a un grupo de casas con una carretera adoquinada que sale a la derecha. Unos metros antes ya habremos visto señalizada esa carretera en un panel con una indicación a la Mata Nacional de Buçaco. Es por ahí por donde vamos a entrar al parque. Justo en el cruce también hay una señal que indica al hotel Palace do Buçaco.

Seguimos esa estrecha carretera adoquinada siempre en dirección al hotel y al convento de Santa Cruz hasta cruzar el muro de los monjes por una bonita puerta, justo tras la cual está la barrera de acceso. Pagamos la tarifa correspondiente al vehículo que llevamos (5€ si vamos en coche) y nos darán el recibo y el plano de la Mata Nacional de Buçaco del que hablaba al principio. Seguimos por la estrecha carretera entre una espesa vegetación. Por el camino podemos ver bellos rincones con bancos, fuentes y caminos que penetran en el bosque. Como a 500 metros de la barrera salimos del bosque y nos encontramos frente al deslumbrante hotel Palace do Buçaco, de estilo neomanuelino y que nos recuerda a la Torre de Belém de Lisboa.

Hotel Palace do Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 18mm, ISO 100

Aparcamos en el aparcamiento que hay a la derecha, frente al hotel, y empezamos a caminar por el jardín que hay junto a la carretera.

Jardín frente al hotel Palace do Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/160″, 11mm, ISO 100

La foto anterior está hecha con un objetivo ultra-angular que adquirí poco tiempo antes de mi visita a Buçaco y que a partir de entonces me acompaña siempre. Este objetivo tiene un rango focal desde 11mm hasta 16mm y una apertira de diafragma de f/2.8, y permite obtener imágenes con un gran campo visual sin provocar deformaciones como hacen los objetivos del tipo ojo de pez, con focal aún más corta. En este artículo lo voy a usar en varias ocasiones, como en esta siguiente foto tomada desde el interior de un discreto rincón cubierto que hay al final del jardín.

Jardín de delante del hotel Palace do Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/160″, 16mm, ISO 100

Al final del jardín llegamos a la Esplanada da Mata, lugar donde hay una cafetería y donde se encuentra el olivo de Wellington. En 1810 se libró aquí una terrible batalla entre soldados portugueses apoyados por las tropas inglesas de Wellington contra las tropas de Napoleón, que perdió la batalla. Se cuenta que perdieron la vida unos 5.000 soldados, la mayoría franceses, y que al final de la batalla Wellington amarró su caballo en ese olivo para ir a descansar en el convento de Santa Cruz, a la izquierda. Nosotros seguimos por la carretera, que traza un giro a la izquierda a la altura del olivo, y luego continuamos a la derecha en dirección a Luso. Aproximadamente a los 100 metros llegamos a un área de aparcamiento y picnic a nuestra izquierda. Entramos, y a los pocos metros bajamos por un sendero que sale a la derecha.

Sendero de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/20″, 18mm, ISO 1600

La vegetación es tan espesa que llega poca luz aquí y ello obliga a disparar fotos con un ISO bastante alto. Unos 100 metros más abajo llegamos a las ruinas de la ermita de Nossa Senhora da Assunção.

Ermita de Nuestra Señora de la Asunción en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 1000

En 1643 el papa Urbano VIII emitió una bula donde se protegía especialmente el área del convento prohibiendo el acceso a las mujeres y excomulgando a todo aquel que cortara un árbol en el recinto. A pesar de la protección especial ofrecida desde la Santa Sede, algunos monjes preferían vivir apartados del convento y por ello construyeron diversas ermitas en las entrañas del bosque. Entramos en las ruinas para apreciar cómo la vegetación invade aquello que abandonan los humanos.

Ermita de Nuestra Señora de la Asunción en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/20″, 18mm, ISO 1600

Ermita de Nuestra Señora de la Asunción en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 40mm, ISO 1600

Ermita de Nuestra Señora de la Asunción en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 1250

Desde el exterior apenas se distingue la fachada de la ermita cubierta totalmente por la hiedra.

Ermita de Nuestra Señor de la Asunción

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 500

Proseguimos por el sendero, que desciende suavemente con unos pocos escalones cada pocos metros, y bancos para que tomen aire los que hacen este sendero en el sentido contrario, hacia arriba.

Sendero en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Al final de este tramo la pendiente es más pronunciada y los tramos de escaleras más largos. Eso explica mejor el por qué de los bancos que hemos visto antes, cerca de las ruinas de la ermita.

Sendero en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 1250

Llegamos a la Fonte Fria, en lo alto de una larga y amplia escalinata.

La Fonte Fria de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/25″, 18mm, ISO 1600

La Fonte Fria de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/20″, 18mm, ISO 1600

Es tal la belleza del Bosque Encantado de Buçaco que muchas parejas de novios lo eligen para hacerse el reportaje de boda, así que no es raro encontrase una o más parejas con sus séquitos de fotógrafos y videógrafos.

Reportaje de boda en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 250

Bajamos por la escalinata de la Fonte Fria. En cada uno de los descansos hay un pequeño estanque con un jardín de rocas y plantas, y alimentado por el agua que sale de la fuente y desciende entre las escaleras. Cada uno de los estanques es diferente, y los cambios de luz hacen más patentes esas diferencias, en que es difícil decidir cuál es el más bello.

Escalinata de la Fonte Fria en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 18mm, ISO 100

Escalinata de la Fonte Fria en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/4.5, 1/30″, 18mm, ISO 100

Escalinata de la Fonte Fria en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

El agua de la Fonte Fria va a parar al Lago Pequeno después de bajar por toda la escalinata.

Lago Pequeno de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/50″, 18mm, ISO 100

Desde abajo del todo tenemos una vista completa de la escalinata de la Fonte Fria, y podemos apreciar mejor su geometría, aunque es difícil con tanto cambio de luz, con zonas muy oscuras y zonas muy soleadas.

Escalinata de la Fonte Fria en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/11, 1/30″, 18mm, ISO 400

Escalinata de la Fonte Fria en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/11, 1/125″, 70mm, ISO 1250

En el Lago Pequeno podemos encontrar algunos patos y cisnes nadando plácidamente en sus aguas.

Cisne blanco en el Lago Pequeno de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/6.3, 1/80″, 50mm, ISO 400

Del Lago Pequeno ponemos rumbo al Lago Grande atravesando uno de los lugares del Bosque Encantado de Buçaco que más asombra a los visitantes por su belleza y singularidad, el Vale dos Fetos (Valle de los Helechos).

Entrando al Vale dos Fetos en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 400

Se trata de un camino paralelo a un arroyo que lleva agua del Lago Pequeno al Lago Grande, y su principal atractivo consiste en que atravesamos un pequeño bosque de helechos arbóreos, altos como palmeras. La intensa luz estival incidiendo en sus altas y enormes frondas (así se llaman las hojas de los helechos) proyecta bellas siluetas en el suelo del camino.

Sombra de fronda de helecho en el Vale dos Fetos de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 45mm, ISO 400

Y la luz que no llega al suelo es porque se ha quedado en las frondas de los helechos.

Helecho al sol en el Vale dos Fetos de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 45mm, ISO 250

El lugar parece más un bosque del Jurásico que no un parque.

Helecho en el Vale dos Fetos de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Vale dos Fetos de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 500

Y llegamos al Lago Grande.

Lago Grande de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

Empezamos a rodearlo por la derecha. En sus aguas, no muy claras, podemos ver algunas carpas cuando éstas se acercan a la superficie y les da bien la luz.

Carpas en el Lago Grande de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 1600

En la zona más ancha del lago hay una pequeña isla a la que se accede por un estrecho puente de madera.

Isla del Lago Grande de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Hacia la derecha hay una bonita vista del Lago Grande.

El Lago Grande de Buçaco desde la isla central

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Y hacia la izquierda el Vale dos Fetos, por donde hemos venido, y la desembocadura del arroyo que viene del Lago Pequeno. Si no me equivoco toda esta agua debe venir de la Fonte Fria. Por la incidencia más directa de la luz el agua de este lado parece más turbia.

El Vale dos Fetos de Buçaco desde el Lago GRande

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Volvemos a la orilla del lago y seguimos rodeándolo. Desde un punto más o menos alto cerca del final del lago tenemos esta vista de la isla y el puente.

Lago Grande de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Llegamos al final del lago y ahí empezamos a cerrar el rodeo.

Lago Grande de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 100

Continuamos por el camino que rodea el Lago Grande. Por aquí salen muchos senderos que llevan a otros rincones del Bosque Encantado de Buçaco. Tras cruzar por un puente llegamos a un cruce de caminos con vistas a la isla del Lago Grande. Una familia almuerza sus bocadillos sentados tranquilamente a la sombra.

El Lago Grande de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 70mm, ISO 400

Aunque yo seguí rodeando el Lago Grande en busca de alguna foto interesante (lo comprobarás si sigues el track de Wikiloc), puedes continuar por el camino que sube por la derecha alejándose del lago. A partir de ahora todo el camino es cuesta arriba.

Sendero en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 320

En el año 2013 un ciclón causó serios daños en el Bosque Encantado de Buçaco, provocando desperfectos o incluso derribando o partiendo algunos de los árboles más altos. Algunos de estos troncos aún obstaculizan algunos senderos, dando un aspecto de dejadez que, por otro lado, es de lo más natural en un entorno selvático.

Árbol partido por el ciclón del 2013 en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 320

A unos 300 metros del Lago Grande llegamos a la Porta de Siloé, una antigua construcción de piedra en que el camino da un giro a la izquierda tras pasar por dos puertas.

Porta de Siloé en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/60″, 35mm, ISO 1000

Interior de la Porta de Siloé en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 1600

Ahora el camino se dirige a la Capela de Annas, al final de un tramo con algunos escalones.

Subiendo a la Capela de Annas en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 125

A un lado del camino yace un larguísimo tronco de un árbol, seguramente arrancado de raíz por el ciclón del 2013.

Tronco caído frente a la Capela de Annas en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 200

La Capela de Annas es una de las veinte capillas que conforman el Via Crucis de Buçaco, de más de 3 km de recorrido.

La Capela de Annas del Via Crucis de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 800

Continuamos por el sendero de la derecha sin tener muy claro por dónde seguir, ya que muchos de los caminos que nos vamos encontrando no aparecen en el plano que nos han dado al entrar en el parque, así que hay que afinar el sentido de la orientación. La intención es llegar de nuevo al convento de Santa Cruz, y si es posible encontrarnos algo interesante por el camino. A los pocos metros llegamos a otro cruce de caminos sin ninguna señalización. Allí mismo hay un árbol casi infinito, que sin duda sobrevivió al paso del ciclón.

Árbol monumental del Bosque Encantado de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/40″, 18mm, ISO 100

Clavada en su tronco y cerca del pie, una señal que creo que indica dónde está la siguiente capilla del Vía Crucis, en este caso la Capela de Annas que acabamos de dejar atrás.

Señal del Via Crucis de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 40mm, ISO 1600

Frente al árbol y de espaldas a la capilla, el camino que sigue recto, otro que sube por la izquierda, y uno que viene por la derecha y no sale en la foto.

Cruce de caminos cerca de la Capela de Annas del Via Crucis de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/30″, 18mm, ISO 1000

Después he sabido que recto se llegaba al Passo de Caifás, por la izquierda a la Casa do Miradouro, y por la derecha a una carretera cerca del Lago Grande, así que hicimos bien en dar la vuelta ya que íbamos escasos de tiempo.

Volvemos a pasar por la Capela de Annas y seguimos recto, llegando al final al aparcamiento-merendero al que entramos al principio. Entre los pocos coches que había allí aparcados me llama la atención una pila de troncos, que no sé si proceden de una limpieza de árboles arrancados por el ciclón o por una tala. Entiendo que la bula papal del 1643 ya no debe estar en vigor.

Troncos talados en Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 80mm, ISO 800

Salimos del aparcamiento hacia la carretera y subimos por la derecha hacia el convento de Santa Cruz.

Frente al convento de Santa Cruz de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 18mm, ISO 100

Aprovecho ahora para cambiar de objetivo en la cámara y montar de nuevo el ultra-angular para apreciar la arquitectura en su máxima expresión. La primera toma se la dedico a la entrada del convento de Santa Cruz. Para visitar el interior hay que pagar.

Convento de Santa Cruz de Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/125″, 11mm, ISO 100

Seguimos por la derecha hacia los jardines que hay detrás del convento y del hotel.

Jardines de Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/160″, 11mm, ISO 100

Seguimos rodeando los jardines hasta llegar a un estanque. Allí podemos jugar con el reflejo del hotel en el agua del estanque, o como hice yo, una foto de todo el conjunto. Como verás, de nuevo una pareja de novios en el encuadre. Creo que eran los mismos, así que con las horas que llevaban en Buçaco, estoy convencido que no era ése el día de la boda.

Jardines de Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/160″, 11mm, ISO 100

Nos acercamos a la parte de atrás del hotel Palace, donde hay otro jardín con una pequeña fuente. La perspectiva se ve más exagerada cuando estás más cerca de los sujetos, pero no me desagrada.

Detrás del hotel Palace do Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/250″, 11mm, ISO 100

Subimos por unas escaleras hacia la derecha para poder tomar otra foto de este jardín desde un ángulo superior.

Jardines de Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/160″, 11mm, ISO 100

Y ahora bajamos y nos ponemos de cuclillas al lado de la fuente, buscando otro ángulo exagerado.

Jardines de Buçaco

Sony A-580, Tokina 11-16, f/9, 1/160″, 11mm, ISO 100

Volvemos al camino de arriba para hacer otra foto de todo el jardín, esta vez con el objetivo todoterreno 18-250. Los novios a la izquierda del todo siguiendo con su reportaje.

Jardines de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 18mm, ISO 100

Me han llamado la atención los girasoles que hay alrededor de los jardines, aquí que me acerco a ellos para tomar un primer plano, y cuál es mi sorpresa que me encuentro un atareado abejorro en uno de ellos.

Abejorro en girasol de los jardines de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/400″, 250mm, ISO 400

Para acabar el recorrido volvemos hacia la entrada del convento de Santa Cruz y rodeamos el convento en dirección a donde hemos aparcado el coche. Al pasar por el otro jardín me llama la atención la textura de la corteza del tronco del gran árbol que hay dentro. Desconozco la especie del árbol.

Detalle de la corteza de un árbol del jardín de Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/100″, 60mm, ISO 1250

Y antes de meternos en el coche, un par de fotos de algunos detalles arquitectónicos del hotel Palace do Buçaco que me llamaron la atención ahora que la luz era más favorable. La primera de un lateral del hotel desde la carretera.

Detalle del hotel Palace do Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/80″, 50mm, ISO 320

Y esta otra desde la entrada al aparcamiento del hotel. Tiene que ser un hotel precioso por dentro.

Detalle del hotel Palace do Buçaco

Sony A-580, DT 18-250, f/9, 1/125″, 80mm, ISO 200

Y hasta aquí mi visita a uno de los lugares más bonitos y sorprendentes de Portugal. Lástima no haberla preparado mejor (la verdad es que tampoco hay mucha información disponible en Internet) ni haber podido disponer de más tiempo, pero si vuelvo a venir por aquí, no dudo en repetir para ver y fotografiar más cosas de este lugar, el Bosque Encantado de Buçaco.

Cómo llegar al Bosque Encantado de Buçaco

Indicaciones

Previsión meteorológica

TRACK GPS        FOTOGALERÍA

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2 comentarios en “Un paseo por el Bosque Encantado de Buçaco, en Portugal

  • Ostres Santi!!, volia passar-me aquest any per aqui pero no vaig poder lligar-ho, (vaig estar per Aveiro i em vaig menjar el temps ) doncs fa molts anys hi vaig estar i volia tornar-hi, veig que vas gaudir força.Es un lloc força curios, i l’hotel una passada.

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